miércoles, 5 de noviembre de 2014

SON FEOS Y CANTAN REGULAR....PERO NO SE LOS PIERDAN.



               
En el desarrollo de mi extensa trayectoria como crítico musical no había visto semejante cosa.

Entre ambos cantantes deben superar con holgura el peso de un novillo joven, tienen  cara de haberse despertado media hora antes y su aliño indumentario, que diría aquel, no llega ni a la categoría de aliño de papas. 

Sus voces canoras responden a la perfección a aquel poema de me-gustas-cuando-callas- porque-pareces- como-ausente. 

Sin embargo, no se los pierdan.

El espectáculo músico- humorístico “Un ratito en La Plaza”, por cortesía de Miguel Ángel Cáceres “Peluka de Triana” y José Manuel Valle “El Gitano”, constituye en sí mismo un privilegio para el espectador. 

Alejados de todos los tópicos sevillanos pero a la vez íntimamente ligados a ellos, “Un ratito en La Plaza” es una ventana privilegiada a la esencia pura del cante y el humor de nuestra tierra.

El que sólo se traza en una taberna, en un mostrador de tiza y papelón, de botella de mosto de Umbrete y dos vasitos para los compadres. Guitarra, voz y cachondeo. Tragedia y gloria de nuestra tierra, tan seria como cómica a fuer de ser tragicómica y a la vez gloriosa en su estado puro.

Miguel y José, Peluka y Gitano, han diseñado un espectáculo en el que la seriedad honda de una sevillana a los casi extintos mercadillos de nuestra ciudad se combina de forma perfecta con un Tango argentino dedicado a una Ragazza muy particular (Bonaerense de Bonares) o con  una rumba poligonera (“ Desiree”) al recuerdo de un diosa de corales y muelles como sólo las pare nuestra tierra. 

Temas de Silvio, cantes flamencos, pasodobles de carnaval y en general la divina mezcolanza que sólo puede producir la bastarda con-fusión de la Sevilla más nocturna y más real.  La Sevilla de las Peñas, de las tascas, la de cierra la puerta Juan que nos quedamos los cabales. 

Entre copla y copla, reflexión con humor, tal que si con el pago de la entrada, Don José y Don Miguel nos permitieran un auténtico acto de voyeurismo para espiar a dos amigos desde el parapeto cobarde de la oscuridad del Teatro y pudiéramos contemplar en silencio una autentica noche crápula y cachonda de la Triana más castiza.  

Tengo casi por seguro que en el curso del espectáculo los dos artistas llegan a olvidarse de la presencia del público y por totalmente seguro que en ese momento es cuando el show alcanza su cumbre más alta. 



En un tiempo en el que los buenos de verdad están muertos o al borde de la jubilación, en el que Pablo Alborán y sus mesnadas prostituyen el concepto de música y espectáculo, en el que todo está diseñado, guionizado, producido y maquillado hasta la náusea “Un ratito en La Plaza“ aporta un fresco vendaval de aire cargado de aromas de tabaco, serrín, estraza y vino. 

Miguel y  José son la definición perfecta y canónica de lo auténtico.

No son guapos, ni cantan como las Sirenas…

… Pero no se los pierdan.

P. S: “Un  ratito en La Plaza” continuará su triunfal gira por Triana dando conciertos en Casala Teatro (Mercado de Triana) , próximas fechas 16-11-14 (sold  out), 30-11-14 y 14-12-14. 

4 comentarios:

Dr. Niquete dijo...

Pues a mi los chicos no me parecen tan feos.

Leon de San Marcos dijo...

No son feos, son especiales.

Como tú, niño caja.

Jelen dijo...

Por una vez no estoy de acuerdo contigo, yo creo que no cantan mal. Por lo demás me gusta la entrada, habrà que estar pendiente de la gira

Leon de San Marcos dijo...

No les digas que cantan bien que se enfadan...