jueves, 27 de marzo de 2014

ANA BOTELLA Y EL MANIFESTÓDROMO



Ana Botella, el que la tire va a por ella, más conocida como la ínclita creadora del relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor, se resiste a que esta sea su única aportación para la posteridad.

Únicamente con el cafe de marras ya tenía asegurado un puesto de honor en el Panteón, en el Valhala e incluso al lado de Anakin, Joda y Obi Wan en la última escena del Retorno del Jedi. Mientras lo escribo pienso en la figura fantasmagórica de la Sra. Botella enfundada en su túnica Jedi y me gusta. Me gusta mucho.

Pero recapitulemos.

Anita ha declaradoaquí la noticiaque las manis molan muy poco, osea, que molan porque son constitucionales y eso pero, jo, mejor fuera del centro de Madriz, y tal.

Es decir, en castellano sin acento nasal del Barrio de Salamanca, que se manifiesten si eso es lo que quieren, pero alejados de cualquier zona donde se pueda molestar y de paso, tener la notoriedad que busca todo manifestante, desde el de Astilleros al del Foro de la Familia, pasando por los antitaurinos.

Hay que doblegarse a las razones de peso que expone nuestra querida Ana. Ruidos, atascos, y todo tipo de inconvenientes que sufre día a día la capital del Reino de España, que por el contrario, no disfruta de ningún privilegio por ostentar dicha condición, mientras los unicornios corretean por el Retiro y yo, citando a un  buen amigo mío, hago como que lo creo todo.

Y por otro lado está el tema de la Constitución, ese documento que hasta anteayer era puesto en duda y ahora es el Pentateuco de los liberales y neoconservadores  patrios,  y dicho libro sagrado  resulta que protege el derecho a la  libre manifestación,  qué le vamos a hacer.

Ana no lo sabe, pero al proponer que las "manifas" se celebren  en las afueras de la capital, ha abierto el camino para un gran invento.

El Manifestódromo.

Imagínense. Una amplia avenida situada en medio de la nada, flanqueada por graderíos para los posibles espectadores. Allí podrían, en riguroso turno, manifestarse libremente todo tipo de sensibilidades.

Se le entregaría un llavero conmemorativo a cada manifestante, que cumpliría una doble función: llevarse un bonito recuerdo ("Manifestación por los derechos del esturión bisexual, Madrid, 6 de febrero de 2014") y por otro,  acabar con la incertidumbre sobre el número real de manifestantes. Un llavero, un manifero.


¿ La manifestación es violenta ? El manifestódromo contara con sus propia provisión de piedras y tornillos  y una guarnición de antidisturbios para poder darse leña a placer, ante la atenta mirada de los espectadores.

Por no hablar del impacto económico. El manifestódromo no tardará en rodearse de hoteles, bares, casinos y chinos, reverdeciendo de este modo algún erial de la seca Castilla.

Por los derechos de televisión, bofetadas. "Hoy en Cuatro, a las 19:00 horas, manifestación contra los recortes. En la última hubo 350 detenidos. Tras la manifa Manu Carreño y Manolo Lamas comentaran las mejores guascas y las más destacadas tollinas".  "Canal Playboy les ofrece: Femen, tetas reivindicativas".

De este modo se salvaguardaría el derecho constitucional, se haría un buen dinerito y el centro de Madrid permanecería tranquilo y en paz.

Gracias Ana, la idea es cojonuda.

Y de paso, así con toda mi buena intención, se me ocurre que el manifestódromo se podría situar en alguna de las instalaciones previstas para la Olimpiada de Madrid, y de esta forma amortizar alguno de los nueve mil millones de euros que se han tirado en ese proyecto y que sin duda, también se habrían gastado si el certamen deportivo de marras  no lo hubiese tratado de organizar la mencionada ciudad capitalina.

Voy a tomarme un cafelito, joder, que necesito relajarme.

2 comentarios:

Jelen dijo...

Genial. Por fin alguien que ve un posible uso a esos millones gastados por ese afán olímpico de no ser menos que otros.
Yo creo que mujer no piensa lo que dice, sí estoy segura de que dice lo que piensa y eso es preocupante teniendo en cuenta el cargo que ostenta. Y lo peor es que habrá quién la jalee y le diga que ha tenido una buena idea.
Vamos a ver Mr. Bottle, ¿qué sentido tendría hacer una manifestación en un sitio donde nadie la ve, a nadie molesta?
Tendría el mismo sentido que sus clases de inglés, osea, ninguno.

Leon de San Marcos dijo...

Pues eso..tu has dicho lo que yo pienso, pero de forma más comprensbile y menos majara. Un beso Jelen ¡