lunes, 22 de julio de 2013

UN ASESINATO NECESARIO

Ha llegado la hora de cometer un asesinato. Concretamente el mío.

Me explico.

Escribir un blog normalmente nace del impulso combinado o exclusivo de una o dos de las siguientes premisas:

- Mis reflexiones son cojonudas y no deben ser hurtadas a la Humanidad.
- Con un teclado  soy  capaz de convertir  la prosa en música y de elevar los espíritus de la audiencia  hasta cotas no conocidas desde que Beethoven  compuso su Quinta Sinfonía o  Julio Iglesias lo petó con "De niña a Mujer".

No transcurre, sin embargo,  demasiado tiempo hasta que - si no interfiere alguna patología psiquiátrica- el blogger se apercibe de su mediocridad y  cae sin remisión en el agujero de una o dos de las siguientes conclusiones:

- Mis opiniones no le importan ni a mi madre.
- Tengo la misma soltura en redacción que Yola Berrocal después de siete gin tonics.

En éste preciso momento, normalmente  a los pocos meses de la ilusionante inauguración del blog, la página cae en el abandono.

De esta quema únicamente se salva un ramillete privilegiado de blogs que, por su autor o temática, descollan  en el ancho mar de mediocridad y fracaso cibernético.

He visto triunfar a blogs  de tipos contando sus relaciones con prostitutas, de niñatas madrileñas narrando sus aventuras sexuales, de camellos describiendo sus aventuras en el lumpen...He visto blogs de cocina, de moda, de series, de películas e incluso blogs sobre blogs. No están especialmente bien escritos, ni - si se analizan con frialdad- cuentan nada realmente sorprendente. Pero - aunque de forma tibia - brillan con luz propia en el universo del entretenimiento residual ( lease todo aquel tipo de entretenimiento que fundamentalmente está asociado a nuestra producción de residuos) que constituye el mundo blogger en particular e internet en general.

Pero nunca jamás he visto triunfar un blog random ( es así como los  "cools"  llaman a los blogs que no tienen una temática específica )  y menos aún uno escrito por un abogado barbudo de mediana edad que no tiene nada especialmente importante o interesante que contar.

Condenado pues al fracaso,y después de meses de silencio sanmarquiano, he decidido que ha llegado la hora de recapitular, de repasar el pasado y repensar el presente. Ha llegado la hora de cometer un asesinato. 

El antiguo  León debe morir,  amigos míos. Y yo seré la mano que apriete el gatillo.

Muchos de mis lectores conocen parte de la intrahistoria de este blog: en el verano de 2011 me enamoré psiquiatricamente ( es una forma más exacta de decir "locamente") de una cantante francesa de ópera llamada  Jacqueline aficionada al vodka  a la que, abandonado y roto como quedé, dediqué muchas de las lineas de este blog.

Tras asumir el fracaso de aquella cruzada amoroso-cibernética   y al ver que cada entrada era seguida por un número creciente de  ávidos seguidores,  mi mente fue invadida por las dos premisas bloggers antes aludidas. Convencido de que escribía como los ángeles y mis opiniones eran cojonudas, vomité  entrada tras entrada a la busca del éxito universal.

Para ello rebusqué entre los temas. Usé la ironía, fui mordaz, cínico, surrealista, ácido, romántico. Hablé de amor, de política, de guerra, de paz, de epifanías en cajeros automáticos y de teclados de móvil.

Busqué vuestro amor con el mismo denuedo con el que en su día busqué el de Jacqueline pero en ese camino, en mi afán de agradar a todo el mundo, caí en un exceso de maquillaje, de impostura, de corrección política y de pasteleo  por escrito.

Nunca fui demasiado rojo para no molestar a los conservadores, ni demasiado reaccionario para no levantar las iras de los progres.  No fui barroco en exceso, para no aburrir a los iletrados, ni demasiado simple para no defraudar a los amantes de mi enrevesamiento.

El resultado de todo aquello fue que, a fuer de adormecer su natural fiereza, el León se durmió. El blogger se aburrió. El blog murió por segunda vez aquejado por un imposible encaje de bolillos  al tratar de contentar a todo un abanico de ideas, estilos y querencias.

Decía Federico el Grande, enorme estratega prusiano, que quien trata de defenderlo todo,  no defiende nada.

Tras unos meses de silencio he llegado a la inevitable conclusión de que sólo me divierto vomitando criticas desaforadas, provocando a los bien pensantes, impostando mi pensamiento para generar comentarios. Quiero ser revolucionario o reaccionario, machista o feminista, educado o gamberro, según la ocasión lo pida.

Si vamos  a ser cuarenta más uno, vamos a divertirnos,  carajo.

Ya que estamos en familia, cerremos la puerta, abramos una botella y digamos todo lo que realmente pensamos pero nunca nos atreveríamos a decir delante de nuestras madres o novias.

Los amantes de la cordialidad, que cierren la puerta por fuera.

El  León ha muerto. 

Viva el León. 

P.S: Como ves te estoy haciendo caso. He dejado de cantar y me estoy dedicando a lo que dices  se me da tan bien. Gracias por creer en mi.

6 comentarios:

Jelen dijo...

Me gusta! Queremos al león barroco, irónico y cínico. Se ve que cumplir años te hace replantearte las cosas

Anónimo dijo...

ea po vete al carajo!
Sergio roberto, sobrino del blogger asesinado.

Leon de San Marcos dijo...

Barroquismo, ironía y cinismo tendrás...

Clara Fajardo Trigueros dijo...

Qué Viva, Qué Viva!!!Revestido de cordero?no lo creo, yo siempre he visto esa garra felina inconfundible, si dejaste en algún momento tu estilo quizás fue para reforzar el mismo y ecco ci qua!

Hay causa más noble que volver a escribir por amor?Todo lo demás viene después, y promete...

La Zarina

Leon de San Marcos dijo...

Ah amiga mía.... amor, locura.... las dos caras de la misma moneda.

Gracias por tu constante apoyo y consejos ¡¡

El consiglieri.

tangledpolitics dijo...

Yo empecé mi blog hace seis meses; critico España (políticos y sociedad) y doy ideas de cómo mejorar el conjunto (economía, política, ética...) Quiero ser constructiva porque por defecto profesional siempre intento arreglar problemas, quizá es demasiado ambicioso!

Si algo he aprendido es que el blogero tiene que ser fiel a él mismo, es la única manera de disfrutar escribiendo y con todo el tiempo que lleva esto del blogueo!

Un saludo ;)