domingo, 31 de marzo de 2013

Sayonara Blackberry...( swatonsa vñanbwerri)

Ya sé que no os importa un carajo pero quiero expresar mi dolor por haber cometido uno de los errores mas importantes de mi vida. Nunca debi abandonar a Blackberry. Me deje llevar por las suaves formas de Samsung. Por su pantalla molona. Sus vivos colores me atrajeron mortalmente a lo que, sin yo saberlo, iba a constituir un verdadero  precipicio vital.

La blackberry es a los móviles lo que las alpargatas de esparto son al calzado. Secas, tiesas,  pero funcionales y fiables. Aptas para cualquier terreno. Resistentes a la lluvia, a los golpes, a las manchas.

Olvídate de jugar en ellas. No pienses ni por asomo en reproducir un vídeo sin dejarte las pestañas. El tema de las fotos es caso aparte; la calidad fotográfica es comparable a aquellas cámaras antiguas de usar y tirar que usábamos los que somos tan viejos como yo.

Con el Samsung nuevo puedo hacer todas estas cositas: magníficos juegos, impresionantes fotos, tremendos videos.... Pero no os dejéis engañar. Las mieles que ofrece la citada marca son una trampa mortal de la que ya nunca escaparás. Y tu vida no volverá a ser la misma.

Yo antes era capaz de escribir una entrada del blog con mi Blackberry ( escribi una en el aeropuerto de Milán, y tengo testigos).

Ah ¡ Aquel teclado ¡¡ Aquellas teclas pequeñas pero suaves....aquel rudimentario tacto al teclear mil mensajes de amor o de odio. Cientos de e.mails, de búsquedas en google, de estados en whatsapp.... Aquellos diminutos recuadros negros dieron mucho de si amigos míos....

Ellas - las teclas- y yo, nos hicimos uno en mil combates  para, en una asombrosa fusión hombre-  máquina, convertirnos en el pasmo y asombro de  Line, Whatsapp y Blackberry Messenger. La mitad de mis éxitos- de todo género- se los debo a aquellas pequeñas y elegantes  vampiresas negras y blancas. Os echo de menos amigas mías.

Nunca debí traicionarlas.

De aquel sagaz escribiente, aquel dinámico redactor de mensajes, aquel profesional de la abreviatura, del sms preciso, del emoticono constante, y del estado de whatsapp perfecto ya no queda nada.

Ahora  me contento con contestar “si” cuando antes contestaba igualmente “si” pero con una posterior explicación de los motivos de mi aquiescencia. Ahora digo un seco “no” cuando antes desarrollaba toda una teoría para justificar mi negativa.

El teclado táctil de mi Samsung nueva- Yahvé lo confunda- me ha arrebatado el barroquismo. Me ha hecho lacónico y parco en expresión a fuer de hacerme  tropezar una y otra vez con las palabras.

Criticos, envidiosos, enemigos de cabecera, seguidores de mi blog, amigos todos: lo habéis conseguido. Bueno vosotros no. Samsung.

Ya no habrás más frases subordinadas y adjetivos floridos. A partir de ahora mi prosa será seca y magra como hueso de ala de pollo.

O como escribiría en el Samsung: “A pwarti de aorta mi prpossa serqw secza y msgea coni  gusp de ala ( esta es facilita)  de pilla”.

Post Scriptum: No siempre lo bello da la felicidad. O Fwelividad.


6 comentarios:

Jelen dijo...

Ay amigo mío, no siempre lo más moderno o más bonito es lo mejor, hay que buscar lo que más se adapte a nuestras necesidades.
Es como tener un coche capaz de correr a 220 km/h, con súper gps incorporado, equipo de música súper mega guay cuando en realidad lo quieres para ir de tu casa al trabajo que está a 5km y resulta que es tan grande que no encuentras aparcamiento o que gasta una barbaridad.
Es cierto que ahora no tendrás más remedio que sintetizar, o con el tiempo aprenderás los truquillos para hacerte amigo del nuevo teclado.
Mejor lo segundo, que un León de San Marcos sin barroquismos no ruge igual.

Leon de San Marcos dijo...

Jajaja..

Yo con la black era feliz y mirame ahora.

Escribiré desde el ordenador y barroquearé a placer, no lo dudes.

Gracias por tu comentario ¡¡

Jelen dijo...

Y ya es imposible volver a la blakberry?

Leon de San Marcos dijo...

YO no soy hombre que se rinda a la primera....en realidad tampoco a la 2138979817398378279 ª......

Joaquín Ángel Rodríguez Mena dijo...

Aun recuerdo mi primer chateo contigo desde un htc. Mis dedos como morcillas eran incapaces de expresar con claridad la alegría que me supuso volver a hablar contigo tras tantos años y la emoción que me produjo tu homenaje al amigo desaparecido. Tras mi entrada
-Colo xono vono... coño
Tu respondiste con aire de superioridad:
-Yo paso de táctiles

Bienvenido al infierno.

Leon de San Marcos dijo...

Ya sabes amigo mio, que no se puede escupir parriba...