jueves, 5 de enero de 2012

YO MATÉ AL MOJARRA DE TRIANA I : LOS MORACOS

Con todo el sarcasmo, toda la ironía, y todo el cachondeito, me dispongo a narrar aquí mis Memorias carnavalescas, tal y como en su día hicieron Martínez Ares y Juan Carlos Aragón y en contraposición evidente a la relevancia de estos, y mi irrelevancia propia en el mundo del carnaval.

Como antesala debo decir que yo era el típico aficionado sevillano al carnaval. Martínez Ares, el Selu y poco más. Era el típico picao de internet, forista, y con un toque groupie. En una de esas andanzas internautas descubrí que en Sevilla se estaba gestando la creación de un Coro de Carnaval (para ser sincero, ni los escuchaba) y en la foto de la página web salía un amigo mío, Avelino Cansado, ex compañero de colegio.

Y hete aquí que coincidí con el citado Avelino en una comida de esas que se hacen a los diez años de la Promoción. Lo demás vino rodado, “ ¿ Quillo, tu sales en el Coro ese ? Si, claro ( Avelino es de pocas palabras) ¿ Puedo entrar? Claro carajo, el lunes a las 21:30 en el Mercao de Triana….

Y así comenzó la historia, mi pequeña historia, mi irrelevante historia en el mundo del carnaval. ¿Qué decir de aquel año? Pues imaginad para un tío que había visto siempre los toros desde la barrera lo que supuso comenzar los ensayos, meterse 15 letras en la cabeza (ensayaba en el coche, no es broma) probarse su primer tipo….aterricé en la cuerda de segundas un poco por descarte, y oírme cantar era como pegarle un patá a un cochino… (Mis detractores dirán que no he mejorado mucho desde entonces, y quizás no se equivoquen).Hasta el día antes del Falla pensaba que me iban a echar de un momento a otro, lo que, nueve años después, creo que hubiera sido una buena decisión para el futuro de la modalidad de Coros en Sevilla……

Pero no, canté en el Falla, entre Avelino y Manolo Moto, dos expertos carnavaleros ( por cierto Manolo no tuvo otra ocurrencia que darme de beber de una petaca entre el segundo tango y los cuplés, con efectos drásticos en mi garganta, la ronquera viene de entonces ). Aquel momento pienso que se parece mucho al primer polvo: las expectativas son muy altas, los nervios demasiados, todo es muy rápido y muy confuso y te quedas perplejo con el resultado final, no sabiendo a ciencia cierta si lo has hecho bien, mal o regular. Pero en cualquier caso, inolvidable.

Me recuerdo vivamente subiendo las escaleras hacia los camerinos, con un nudo en la garganta, sabiendo que había cumplido un sueño y llamando a todas las personas importantes de mi vida, en aquel entonces. Inolvidable, extraño, irrepetible: ahora que lo pienso, como el primer polvo, exactamente igual.

¿Que más decir de aquel año? El ensayo con Kiko Zamora y Fali Pastrana, cuando nos cantaron aquel tango dedicado a nosotros “Compañero, ay compañero….”, las lágrimas de Mané, las primeras bateas, aquel bolo en San Jerónimo en el que 40 coristas le cantaron a 15 esforzados espectadores, aquella “ambrosía” que el pueblo de Cádiz nos regaló a Curro y a mí, en el Carrusel de la Viña, los ensayos heroicos debajo del Puente de Triana, cantar en la Plaza de San Francisco por casualidad…pero sobre todo, y por encima de todo, Curro, Luis, Migue, Víctor, Mila y María. Gracias a ellos o por culpa de ellos sigo aquí nueve años después.

En lo estrictamente carnavalero, la autoría corrió a cargo del chirigotero gaditano Javier Osuna, con un pedazo de tango y una joya de repertorio. La dirección de Agustín Peña, “El Babu” ( q.e.p.d ). El tipo de moros. La clasificación, ni me acuerdo.

Y cómo no podía ser de otra forma, mi primer Coro también trajo consigo mi primera pelea carnavalesca, a las que desde entonces me volví aficionado.

Probablemente los asistentes a aquella reunión se acordarán….un Seat Ibiza aparcado, una noche fría y oscura, y cuatro coristas conspirando… de allí salieron los Alfareros de Triana, un locura carnavalesca de la que, como cooperador necesario o cómplice, todavía estoy cumpliendo condena, y todavía se me busca en algunos países latino americanos.

Pero eso ya forma parte del próximo capítulo…

1 comentario:

Carlos dijo...

Supongo que tendrán derechos de autor estas memorias, porque cuando las tengas todas te sacamos el libro: "Entre el Mojarra y lo Humano", je,je